miércoles, 28 de septiembre de 2011

Abortar es matar


CARTA DE UN NIÑO ABORTADO

MAMÁ:
Aunque tú no quisiste que yo naciera, no puedo dejar de  decirte mamá. Te escribo desde el cielo, para explicarte lo feliz que yo estaba desde que comencé a vivir en tu vientre. Yo deseaba nacer, conocerte y pensaba que algún día llegaría a ser un niño alegre.
Soñaba con ir a la escuela y llegar a ser un hombre importante. Yo creía que cuando cumpliera los nueve meses de estar junto a tu corazón y naciera, todos se iban a alegrar en casa con mi llegada. Pero tú no pensabas igual que yo, ¿verdad mamá?, y un día,
cuando yo estaba contento jugando en lo más recóndito de   tus entrañas, sentí algo extraño..., que no sabría explicarlo..., algo que me hizo temblar.
Sentí que me quitaban la vida. Yo quise defenderme... pero la muerte, con su implacable y metálica voz, me sorprendió cuando en tu vientre jugaba tan contento y sólo pensaba en nacer para besarte.
Entonces no comprendí quién me quitaba la vida. Dime, mamá, ¿Quién podría entrar impunemente dentro de ti y llegar hasta donde tan seguro me hallaba para matarme?
¿Quién sabía que estaba ahí?
¿Quién fue mamá, quién?
¿Dónde estabas tú, que no me defendiste?
No sé lo que llegué a pensar... perdóname, pero por un momento, el negro cuerpo de la duda pasó por mi mente, y creí que tú sólo habrías podido hacerlo.
Pero no, perdona mi mal pensamiento. ¿Cómo iba yo a comprender que una madre mataría a su hijo, cuando en la casa no estorban ni el gato, ni el perro, ni el televisor?
Ahora, mamá, yo lo sé todo. Se que hay madres que matan a sus hijos antes de nacer. Madre ¿Cómo pudiste matarme? ¿Cómo es posible que hiciste tal cosa conmigo?
¿Pensabas acaso comprar un lavaplatos, o una lavadora con los gastos que yo ocasionaría? El mal consejo que te dieron lo escuchaste antes de oír tu corazón.
Yo, que tenía tantas ilusiones. Y tú me las quitaste todas. Yo, que pensaba ser un buen ingeniero, un patriota, un revolucionario digno y capaz. Hubiera podido ser un buen hijo y un buen padre, pero tú me lo negaste todo.
¿Sabes una cosa mamá?, ayer estuve hablando con Dios y le pedí que, por favor, me aclarase la verdad de mi muerte. Él me abrazó con cariño y me dijo muchas cosas... Las palabras más maravillosas y alentadoras que jamás escuché; las mismas que siempre soñé escuchar en tus labios de madre, cuando todavía esperaba que me arrullaras en tus brazos. Me dijo también, que sólo El es el dueño de la vida, y que nadie tiene derecho, ni poder, para quitarla.
Por mis ojos caían torrentes de lágrimas, pero Dios me estrechó contra su pecho y me susurró tiernamente: "Pequeño mío, si tú no tienes madre, Yo te daré la Mía". Y me llevó a la Virgen, quien me ha dado todo lo que tú me negaste.
Mamá, antes de despedirme de tí, voy a pedirte un favor: Que esta carta que te escribo se la leas a tus amigas y futuras mamás, para que no cometan el monstruoso error que tú cometiste conmigo.
Te envío todo el cariño que hubiera querido darte con mi vida, y te pido te arrepientas de lo que hiciste con...
Tu hijo que nunca nació.


Una mujer preocupada se fue a su ginecólogo y le dijo: "Doctor, tengo un problema serio y necesito desesperadamente su ayuda! Mi bebé no tiene ni siquiera un año de edad y estoy embarazada de nuevo. No quiero los niños tan cerca. Por lo que el médico le dijo: 'OK, y ¿qué quieres que haga? " Ella dijo: “Quiero terminar mi embarazo, y cuento con su ayuda para esto. " El médico pensó un poco y después de un rato de silencio, dijo a la señora: "Creo que tengo una mejor solución para su problema. Es menos peligroso para usted también. " Ella sonrió, pensando que el médico iba a aceptar su petición. Luego continuó: "Usted ve, para que no tenga que cuidar dos bebés al mismo tiempo, vamos a matar el que está en los brazos. De esta manera, se puede descansar un poco antes que el otro nazca. Si vamos a matar a uno de ellos, no importa de quien de ellos se trate. No habría riesgo en su cuerpo si usted elige al que ya esta en los brazos. La señora se horrorizó y le dijo: "No doctor! ¡Qué terrible! Es un crimen matar a un niño! "Estoy de acuerdo", respondió el médico. Pero parecía estar de acuerdo con ello, así que pensé que tal vez era la mejor solución. " El doctor sonrió al darse cuenta de que había hecho su punto. Convenció a la madre que no hay diferencia en el asesinato de un niño que ya ha nacido y del que todavía está en el útero. El delito es el mismo!


Personalmente, estoy realmente en contra del aborto, puede haber casos en los cuales sino se aborta, muere también antes de ver la luz, en esos sólos, ok, está. Pero de ahí a que sea porque se cogió sin forro? Porque no querés un hijo más? Hay prevención. Abortar es matar. Y no sólo eso, sino también es matar a tu propio hijo al cual vos le diste la vida. El dársela te da derecho a poder quitársela? Para nada.
Y según la Devi puta esa de mi tutora, tendría que ser legal porque los clandestinos traen también la muerte de la madre. Me parece que sólo tendría que ser en el caso mencionado. Además, si se legaliza, puede que haya más aborto después, y quién te dice que en una sociedad del futuro se lo tome hasta normal? Se tome normal y natural matar. Una locura.
Porque es un ser humano y no una opción;
porque la vida es siempre un don maravilloso;
porque el derecho a la vida es el primero  de los derechos humanos;
porque el derecho a nacer es un bien primario y un derecho fundamental;
porque el derecho a vivir es más importante que el derecho a decidir;
porque la vida humana es inviolable desde la concepción hasta la muerte natural.

Elegir la vida, no el aborto.
Abortar, es matar.

[Por todos esos bebés de los cuales no se respetaron sus derechos, para que empiecen a hacerlo.]

No hay comentarios: